Y me encontré solo.
No sabia como pero el momento había llegado. Debía desafiar mi destino y no tenía escapatoria.
Trate de correr, sin saber a donde. Trate de gritar, sin emitir sonido.
Pelee con garras ajenas, luché con uñas y dientes prestados.
Encontré refugio en las sombras por no sé cuanto tiempo.
No recuerdo mi crimen ni mi juicio.
Como fugitivo viví más de una vida.
Pero me canse de mi pesado equipaje.
No soporté la presión de este engaño.
Me resigne y me entregue.
Mis captores se enorgullecieron de mi decisión.
Me dijeron que había hecho lo correcto.
Y así fue como volví a mi cautiverio.
Con todo igual al día en que partí.
Hoy no recuerdo como ni porque escapé.
Solo recuerdo que me trajeron de vuelta a mi prisión celeste.
Condenado a vivir para siempre.
- Mood: